Presentación de Proyectos

La formación integral del individuo es uno de los postulados que inspiran la acción educativa de los Centros de Educación Artística pertenecientes al Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura. En ellos; artes, ciencias y humanidades buscan el equilibrio entre las emociones, las expresiones y los saberes.

La interacción entre el estudiante y el currículum debe impulsar el logro de la autonomía responsable, es decir, aprender a aprender. El diseño y elaboración de trabajos y proyectos propios, promueve el desarrollo del pensamiento crítico y creativo; asimismo, aprender a pensar y expresarse con orden, consolida su pensamiento lógico; mientras que la presentación de los resultados de sus trabajos y proyectos ante otros, no sólo genera confianza en sí mismo, sino que le permite ejercer su capacidad de valorar el producto de sus esfuerzos así como el de los compañeros, asumiendo actitudes de respeto y tolerancia.

El curso de Métodos de Investigación está dividido en dos semestres; en el primero se acerca al alumno a experiencias de aprendizaje en torno a la comprensión de lo que el conocimiento ha representado para la humanidad, tanto el general como el científico; haciendo énfasis en los procesos por los cuales se atraviesa para su adquisición. Como producto, se plantea el diseño de un protocolo de investigación sobre un tema referente a las áreas artística o humanística. Al escoger y plantear un objeto de estudio, el estudiante debe abordarlo de manera creativa y crítica; dado que el proyecto desarrollado debe presentar criterios protocolarios elementales que, no por ser mínimos, pueden dejar de ser rigurosos. Se trata de que el alumno reconozca sus niveles de competencia y fije sus límites contando con una sólida base teórica que sustente adecuadamente su proyecto y en consecuencia, se promueve la consolidación de habilidades y capacidades de investigación que pueda aplicar a lo largo de su formación. Por ello, La interacción que el alumno establezca entre él y su objeto de estudio, requiere de un espacio de análisis y discusión que permita la relación entre la vida académica de la institución y su vida cotidiana. El estudiante debe desarrollar capacidades de reflexión sobre su entorno de manera responsable, crítica y objetiva; para acercarse a la interpretación de la realidad.

En el segundo semestre, se discuten y revisan detalladamente las diferentes etapas que conforman el proceso de investigación; así como las características, alcances y aplicaciones de las principales técnicas propias de cada método; haciendo hincapié, de acuerdo con las áreas de interés de la institución, en las utilizadas en la investigación social. Como producto final, se requiere que el estudiante desarrolle y presente, a partir del protocolo diseñado en el primer semestre; un trabajo de investigación social en el que se reflejen de forma satisfactoria sus alcances en cuanto a las capacidades, habilidades, actitudes y valores promovidos durante el curso. A lo largo del proceso, el alumno comienza a ejercer su acción sobre el objeto de estudio; desarrollando capacidades de indagación, análisis y reflexión; para construir estrategias y herramientas propias y adecuadas que le permitan obtener información, así como registrar, controlar e interpretar datos que posteriormente; debe comunicar en un trabajo escrito y en una presentación final ante el grupo; incluyendo conclusiones y la valoración de su proceso de trabajo.

Al final del curso no se pretende la formación de investigadores, más bien, contribuir a que el alumno conozca y aplique principios, criterios y herramientas de tipo científico que lo acerquen al terreno de la indagación; para que posteriormente, sea capaz de emitir juicios sin que éstos sean simplistas, dogmáticos o deterministas; sino críticos, objetivos, abiertos y reflexivos. Tanto las habilidades comunicativas: leer, escuchar, escribir y hablar; como las capacidades para identificar, plantear y resolver problemas; son promovidas de forma permanente, junto con capacidades de reflexión, análisis y valoración.

En este sentido, el enfoque del curso debe ser holístico, es decir, considerando la integridad del educando así como su entorno familiar y social; poniendo en juego sus concepciones, conocimientos, capacidades, habilidades, actitudes y valores; al igual que sus intereses y aptitudes iniciales; de manera que a lo largo del proceso, el alumno pueda reelaborar, construir y consolidar elementos que contribuyan a su formación así como a su plena realización personal.

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